
Ha
caído la noche lentamente sobre la ciudad; tu impaciencia parece haber
desaparecido; luces sereno y ausente, una ausencia que me hiere.
Jamás
creí poder amar así a alguien, no creía en el amor eterno, no creí poder perder
así la razón.
Te
convertiste en el hombre de mi vida; amé tus defectos tanto como tus virtudes.
Tú;
tan simple, tan autentico y tan real...
Tú;
el príncipe del cuento de hadas...
Tú;
mi inspiración, mi mejor poesía, la compañía perfecta para mi café, la luna de
mis noches, el color de mi clavel...
Tú;
fragancia exquisita de una tarde de abril...
Siempre
buscaste libertad y ahora, me aterra entender que la has encontrado;
tu espíritu se liberó.
Te
convertiste en un ente sin movimiento y sin vida.
¿Qué
puedo hacer ahora?
Estás
ahí, siendo el personaje principal de esta tragedia...
El
telón de tu vida se ha cerrado y mi obra sin ti, no tiene sentido.
Estás
ausente, tu corazón dejo de latir, tus pupilas se perdieron y tu piel tiene un
color que me asusta.
Parece
que estuvieras aquí, pero es mentira; ya te has ido y, ahora que no estás, la
función debe continuar...
Estoy
molesta porque me abandonaste. pero entiendo; no puedo ser tan egoísta.
Amor;
espero que estés mejor, tú bien sabes que siempre estarás en mi corazón.
Te
amo...
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