Tú,
tan simple, tan auténtico, tan real, tan puro, tan mágico y tan especial para
algunos.
Para
otros; una tormenta, un acosador, una herida que ha dejado cicatriz, un mal
recuerdo por olvidar.
Contradictorio
tanto en el interior como en el exterior.
Inspirador
de las más bellas invenciones y que al mismo tiempo te toman como estandarte en
las más crueles batallas.
Tú,
inexplicable como cada sentimiento subjetivo.
Siempre
estás en algún lugar del mundo, moviéndote avariciosamente entre los corazones;
tu objetivo es ganarle la partida a tu enemigo; el que haces llamar odio, el
que yo nombraría indiferencia.
¿Qué
se siente ser mencionado por todas partes?
Dicen
que no hay persona tan pobre como para no amar y que no hay persona tan rica
como para no necesitar ser amada. Estás en todas las clases sociales, en todos
los roles y status.
Estás
en cada segundo de quienes te aman y de quienes dicen odiarte. ¡Vaya ironía!
¿Qué
se siente nunca sentirse solo?
Estar
acompañado de arrogancia, de esperanza, de lágrimas, de risas, de nostalgia, de
perfección, de mentiras, de traiciones, de altruismo, de fortaleza… de locura.
¿Qué
se siente no poder definirte sin más adjetivos?
Constructor
y destructor al mismo tiempo
¿Qué
se siente ser amor?