miércoles, 27 de julio de 2011

jueves, 21 de julio de 2011

Hasta siempre...


Las personas se van todos los días, a cada segundo desaparecen.
Algunos se van lejos, pero sabemos que detrás de un mar o un par de kilómetros están; otros se van muy muy lejos, tanto que no puedes saber dónde y lo más triste es que sabes que nunca los verás otra vez.
Por mi vida han pasado tantas personas; algunas que apenas puedo recordar, otras que fueron irrelevantes, algunas que dolió por un momento pero que ahora sé, están mejor, y solo unas cuantas que han dejado algo en mí y se han quedado tan dentro de mi mente que los recuerdos parecen cercanos.
Todos dicen: debemos dejarlos ir pero nadie te enseña cómo hacerlo.
Algunos están a un par de metros o kilómetros de distancia y aun así los sientes tan lejos que casi puedes olvidarlos; otros están tan lejos que la distancia quisieras pensar se mide de "aquí al cielo", pero jamás tendrás la certeza; sin embargo, puedes sentirlas a tu lado. Algunas te hacen llorar con sus recuerdos, otros te hacen reír, solo pocos te hacen derramar lágrimas de felicidad. Algunos tienen en tu vida “toda la vida”, otros llegaron hace poco y aun así hacen que sientas que tienes toda una vida de conocerlos. Eso sí, todos estuvieron alguna vez y por lo tanto ocuparon aunque sea un segundo de tu mente…
Debo agradecer a todos los que un día estuvieron, están o estarán en mi vida, de todos aprendí un poco, porque como siempre lo he dicho y como un día escribió Alfred Tennyson “Yo soy una parte de todo aquello que he encontrado en mi camino”…
Así que cuando decidas irte; vete sin pedirme permiso porque no te lo daré, camina despacio y no me digas adiós, dime hasta pronto porque aunque te vayas muy lejos estarás en mis recuerdos y en mis aprendizajes…
Cuando te vayas dolerá y quizá lloraré, pero no te quedes por mí, no vale la pena, sigue tu destino que yo terminaré entendiendo… Las personas se van todo el tiempo, pero como ya estás muy dentro de mi corazón puedes marcharte sabiendo que siempre habrá un espacio para ti.

El segundo perfecto

El segundo perfecto en que se fusionó el agua con la arena para crear el mar…
El segundo perfecto en que dos miradas se cruzan para descubrir que es amar…
El segundo perfecto en que dos manos se tocan sutilmente para hacerse temblar…
Es tan solo un segundo en que se corta la respiración… un segundo perfecto…en que se detiene el corazón…
Las mejores cosas de la vida son las que ocurren en un solo segundo, aquel que de pronto se vuelve eterno…
El segundo perfecto en que aparece la primera estrella, en que un abrazo te devuelve la fe, en que puedes sonreír completamente, en que la lágrima corre por tu mejilla, en que puedes mirar la luz irradiar entre las montañas…
Es cuestión de segundos… de un segundo perfecto…
El segundo que no quieres olvidar, en que tu mundo parece ser al más ideal… el segundo en el que surgió la vida, en el que volviste a vivir, en el que tu mundo cambio de color, en el que la vida tiene sabor…
El segundo de no pensar en nada, el segundo de simplemente sentirte pleno; feliz o triste, pero verdaderamente pleno…
El segundo en que la burbuja explotó sin causar daños, aquel en el que el viento sopló sobre tu rostro…
El segundo en el que el balón entró en la portería para después gritar desenfrenadamente ¡goool!. En el que se cruzó la línea de meta para saber que era el campeón; en el que se escuchó su nombre en un altavoz, para saber que la victoria era suya; el segundo en el que un número decidió tu futuro en un trozo de periódico, aquel en el que el tu público te regaló el aplauso que te hizo saber tu esfuerzo valió la pena…
El segundo de silencio en el que tanto se aprendió, el segundo del “si, acepto”, el segundo de un “te amo”, el segundo de un “perdón”, el segundo de un beso, el segundo de un suspiro, el segundo de una vida, el segundo en que puedes ser tan libre que hasta el vuelo has de emprender sin ningún miedo…

Subasta de emociones...


¿Quién da un precio por mis sueños? Ofrezcan que hoy los vendo.
Hoy subasto sensaciones de todos los colores;
hay momentos de esos buenos que no puedes dejar ir,
hay recuerdos de tristezas que no quieres ni vivir,
Adelante que es barato lo que les presento aquí:
Emociones baratas que no tienes que vivir solo cómpralas y llévatelas muy muy lejos de aquí.
¿Quién de un precio a mi esperanza esa que ya casi acaba?
Como es poca regalada casi casi te la vendo.
Hoy subasto desde la más hermosa melodía escuchada hasta el ruido de su voz que rompió el corazón.
Hoy subasto esa noticia escrita por la mejor poeta, con letras de lagrimillas, con tinta de mi fe y con la libertad truncada.
Subasto mi voz en un radio de altavoz que nadie escuchará.
Subasto el momento en que quise volar, los trozos de alas y mi caída mortal, de esa que me levante y de la que me siento orgullosa,
Te vendo la comida con las amigas, esa libélula plateada, la mariposa rosa que nunca veré.
Te vendo esa libreta donde mi vida conté, la caja de recuerdos con adornos brillantes y dorados, la carpeta de fotos que un día edité, la cámara que jamás usaré, los vídeos que nunca grabaré y mis lágrimas de felicidad.
Te vendo cinco días con mis mejores amigos, el cumpleaños más deseado y jamás esperado, aquella película tan hermosa que arrancó suspiros y un par de lagrimas.
Te cambio por un par de monedas ese café que jamás tomaré, la mariposa que jamás volará, la nota que jamás se escuchará, el micrófono que no se usará y las flores que huelen a nada; todo esto que un día llenó de emoción mi vida, todo esto pintado sobre muros.
Subasto aquel momento en que decidí entrar en un mudo blanco y negro, guardar silencio, transmitir sensaciones y hacerte reír.
¿Quién da un precio por momentos tanto malos como buenos?
Cambio el libro que nunca terminé, mi atardecer en la playa y mis mas grandes manías: fragancia, ilusión, fantasía, momentos, libertad, magia, paz y esperanza.
Con mis ganancias quiero ser médico, pero no ese que todos en casa esperan, quiero ser un médico de almas, sanar tus heridas y hacerte reír, quiero ser quien te dé fuerzas para seguir.