Me encuentro hundida
en la profundidad de un mundo que hoy me parece patético.
Yo estaba enamorada
de la vida, de los sueños y las ilusiones; me aferraba a los pequeños detalles
que hoy, parecen no tener sentido.
He visto la pobreza
en su esplendor, el suplicio, el dolor y la destrucción; he visto las virtudes
que consigue el dinero; el poder y las riquezas de unos pocos y me he
decepcionado de una política corrupta y que sólo busca satisfacer intereses
personales.
Ahora, los humanos
nos hemos vuelto aún más egoístas y más destructores; cada día arruinamos un
poco más el lugar donde vivimos.
Quiero despertar y
mirar un mejor amanecer; quiero dormir tranquila, sin el temor de que afuera
explote el viento, quiero dibujar un mundo en donde todos sepan sonreír; donde
no exista el miedo y se pueda ser libre de críticas, donde el tiempo deje de
venderse como un producto costoso, donde la salud se tome en medio vaso de
agua, la energía en capsulas de 10 mg. y la esperanza se respire.
Quiero que los
sueños se construyan como pasteles de lodo y que los superhéroes salgan de su
escondite secreto y salven al mundo de su naturaleza agresiva.
Quiero dejar de
soñar con un mejor país, quiero que ya no haya tanta pobreza, que se dejen de
perseguir intereses personales, más escuelas y menos telenovelas, más libros,
menos policía y más poesía, una democracia verdadera, un México más seguro.
Quiero menos
periodistas objetivos muertos, que se deje de vender la información barata; libertad
de prensa y de expresión.
Quiero poder volver
a amar; amar los sueños, amar el tiempo, amar el mundo, amar mi país; amar la
vida.
Esos, son mis
ideales y voy a luchar por ellos; una guerra sin armas por la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario